La película de 35 mm es el formato de negativo o película fotográfica más utilizado, hasta el momento el formato de película más predominante en el mundo de cine. Esta se caracteriza por estar fabricado de celuloide, el primer material utilizado como soporte cinematográfico. El nitrato de celulosa se obtuvo por primera vez12 en 1846, como un material químicamente tan inestable que explotaba espontáneamente. En los años siguientes, controlando la velocidad de reacción y eliminando impurezas de los componentes, se consiguió un tipo de nitratos solamente inflamables, las piroxilinas, que disueltos en alcohol y éter serían utilizados en la fotografía como aglomerante para la plata sensible en las placas al colodión. En 185413, mediante la adición de alcanfor a la mezcla conseguida con el alcohol y el éter, se obtuvo un material transparente, estable y resistente, con muy escasa tendencia a absorber humedad y que podía ser moldeado y laminado en caliente y mecanizado en frío. La fabricación industrial de ese producto se inició14 en 1872, bajo la denominación comercial de Celuloide.

El celuloide es un material de elevada resistencia16 y muy transparente. Presenta una leve coloración amarilla que no interfiere su uso en cinematografía. Su tendencia a la absorción de agua es muy reducida17 lo que contribuye a su estabilidad dimensional. Sus cualidades mecánicas se alteran a temperaturas superiores a los 80ºC. Puede disolverse fácilmente con numerosos productos, como acetona, tetracloruro de carbono, acetatos de metilo, etc. Los efectos más perceptibles de la inestabilidad química del celuloide son la inflamabilidad y la degradación estructural (descomposición), estando ambas manifestaciones estrictamente relacionadas.

 

Fuente. Clasificar para preservar.  Autor Alfonso del Amo García

Edición. Conaculta -Cineteca Nacional- Filmoteca Española.

Octubre 2006